Humor: Dos artículos sobre rescate minero en Venezuela, de Eduardo Semtei y Claudio Nazoa

Rescate minero venezolano

EDUARDO SEMTEI

El ministro Ramírez llamó alarmado al licenciado Luis Díaz Curbelo, director nacional de Protección Civil, para informarle que 33 mineros venezolanos habían quedado sepultados en una mina de carbón en el estado Zulia, a 100 metros de profundidad. Bueno, no todos eran carboneros, eran 20 mineros, 3 miembros del Consejo Comunal Minero, 3 promotoras sociales del Frente Minero Francisco de Miranda, 2 delegados mineros del PSUV que se encontraban haciendo un censo del partido, la querida del caporal de turno que estaba reclamando el pago de la pensión de alimentos y 3 personas de las que no se sabe absolutamente nada (dicen que eran vendedores de kinos y cerveza).

Díaz Curbelo no se encontraba disponible, pues en esos días estaba en Cuba asistiendo al Primer Congreso Libertario de la Defensa Civil y Política en Cuba. Ramírez tenía unas ganas inmensas de llamar al general Antonio Rivero antiguo director de PC pero no se atrevía. Rivero estaba "escualidísimo", hasta candidato a diputado había sido en contra de la revolución. El teléfono repicó en la oficina del director sectorial de Administración de Desastres. Tampoco, el sujeto de marras estaba en Nicaragua en el IV Congreso del ALBA para Administración de Riesgos de Guerra Atómica en América del Sur y el Caribe.

El pánico empezó a surgir entre los gerentes petroleros de Zulia. El gobernador Pablo Pérez ofreció un equipo especializado en rescate subterráneo entrenado por Estados Unidos y Francia. Pero ni de vaina pedirle un favor a un miembro de la CIA, a un pitiyanqui cualquiera, a un burgués, era filosóficamente imposible. Ya habían pasado los cuatro primeros días en esa llamadera. El presidente Chávez, mientras tanto, había protagonizado tres cadenas nacionales de radio y TV. La primera, denunciando a Estados Unidos como culpable por ser los impulsores del carbón como fuente de energía. La segunda, para anunciar la Misión Minera Bolivariana a la que le asignó recursos que tenía bajo el colchón de su cama en Miraflores. La tercera, para denunciar que la mina se había derrumbado por un sabotaje. Habían transcurrido 10 días. La NASA, la Agencia Internacional de Energía y la ONU ofrecieron su ayuda desinteresada con los equipos y la tecnología probada en Chile. Fueron rechazados.

Una revolución que se respete a sí misma no anda por allí mendingando "ayuditas".

Allí estaban nuestros amigos cubanos y nicaragüenses con un verdadero arsenal de chicuras, palas, pata"e cabras y carretillas dispuestos como siempre a mostrar toda su solidaridad por apenas 1,5 millardos de dólares. Los mineros, para ese entonces, habían abierto de abajo hacia arriba un boquete de 30 centímetros de ancho por donde recibieron promociones de Blackberry, Venevisión, Evenpro y Movistar. Se habían instalado 2 tarimas para sendas fiestas promovidas por Pepsi y la ONA; 100.000 franelas rojitas habían sido repartidas con las consignas "Minas, socialismo o muerte" y "Enterrados siempre, escuálidos nunca".

Habían transcurrido 15 días y por una diferencia marxista-leninista no se había decidido aún cuál sistema de perforación era preferible.

En ese lapso habían ocurrido 625 asesinatos. La inflación se elevó en 2%. Una lluvia torrencial dejó a 5.000 familias sin habitación. Los apagones tenían atormentados a los familiares de la gente atrapada. La Polar les suministraba comida de todo tipo. La Coca-Cola empezó a enviar agua y refrescos. Graffiti, ropa con 99% de descuento. Oliver Stone llamó a Chávez para hacer otra película. La Cámara Venezolana de la Construcción les donó la inicial para la compra de viviendas cerca de la basílica de la Chiquinquirá. Ford Motors ofreció un plan especial para la compra de carros. A los 30 días subieron un papelito que al leerlo rezaba: "Vergación. Déjenos un tiempito más. Mejor aquí abajo que allá arriba.

Regresamos a votar el 3-12-2012".

Mineros en Venezuela

Claudio Nazoa

Increíble todo lo que ha pasado con la noticia del año: los mineros chilenos.

Increíble, simplemente increíble, lo que lograron los chilenos con su superpresidente Sebastián Piñera a la cabeza.

¿Se imaginan que ese accidente hubiese ocurrido en una mina en el estado Bolívar en Venezuela?

Día 17
33 mineros tienen 17 días desaparecidos, pero, con la inseguridad que hay, los familiares creen que los asesinaron y no se preocupan por buscarlos en la mina sino en la morgue.

Día 20
Alguien avisa que vio a los mineros cuando bajaban y no regresaron, pero como pensó que estaban huyendo de la recluta, no avisó.

Día 21
¡Por fin! El gobernador del estado Bolívar se entera, pero como Chávez iba al día siguiente a realizar un Aló, Presidente, dice que no puede hacer nada hasta el lunes. De todas maneras manda a preguntar los nombres de los mineros para averiguar si alguno de ellos firmó el referéndum.

Día 22
El gobernador manda a una cooperativa de excavación bolivariana con palas, picos y carretillas.

Día 30
Los de la cuadrilla, cuando llevaban cuatro días excavando, encuentran oro y no siguen cavando, sino que intentan comercializarlo en El Callao.

La policía los detiene en una alcabala falsa y les roba el oro.

Día 35
Chávez se entera de que hay 33 mineros atrapados a 700 metros y envía un equipo de cubanos que, al llegar, montan el taladro y cuando cae la noche, huyen a Colombia y a Miami.

Día 40
Chávez transmite un Aló, Presidente desde la boca de la mina y le echa la culpa del desastre a las cúpulas podridas de los adecos y copeyanos. Insulta a Estados Unidos y a Obama, quien había ofrecido traer un equipo de la NASA que podía sacar a los mineros en cuestión de días. Dice, además, que Lorenzo Mendoza también es culpable porque los mineros tomaron cerveza. Se compromete con los familiares a traer a unos chinos especialistas en rescate.

Día 90
Llegan ¡por fin! los chinos, pero los encargados de llevarlos al estado Bolívar se equivocan y los llevan a Maracaibo, en donde, como nadie los estaba esperando, la Guardia Nacional, creyendo que se trataba de tráfico de chinos, los apresa y los deporta.

Día 120
El Partido Comunista de Venezuela declara a los mineros personas no gratas y desestabilizadores, ya que, según ellos, es un plan de la CIA. Proponen que nacionalicen a la empresa que voluntariamente prestó el taladro.

Día 159
Elías Jaua le cae a golpes al periodista Johnny Ficarella de Globovisión, quien le preguntó cómo va el rescate de los mineros, y a continuación, le echa la culpa a Zuloaga y a Leopoldo Castillo por la lentitud del rescate.

Día 201
Chávez nacionaliza el taladro que ya ha excavado seis metros. Los franceses, propietarios del taladro, se declaran en huelga de hambre a la puerta de la mina. Se rompen las relaciones diplomáticas con Francia.

Día 364
Los mineros salen por un hueco que ellos mismos cavaron.

Unos malandros que los ven, los asaltan y les quitan hasta los cascos y los zapatos. Luego, todos son detenidos y reclutados por no tener papeles militares.

Día 365
Chávez rompe relaciones con Chile por estar dando malos ejemplos de lo que significa ser un gran país con un gran presidente.

CLAUDIO NAZOA