Aumentan los militares obesos en las fuerzas armadas


"El aburrimiento es el camino directo hacia la obesidad."

Proverbio árabe مشاهدة النسخة كاملة

El número de miembros de las fuerzas armadas estadounidenses con sobrepeso u obesidad se duplicó desde el inicio de la guerra de Irak en 2003, por influencia de una tendencia nacional pero también por el estrés vinculado a la guerra, afirmó un estudio médico del Pentágono.


"A lo largo de la década pasada, el porcentaje de miembros de las fuerzas armadas que fueron diagnosticados al menos una vez con sobrepeso u obesidad no ha cesado de aumentar, y desde 2003 esta tendencia se aceleró", subraya este informe publicado en enero.

En 1998, el número de obesos era de 25.652, un 1,6% del ejército. En 2003, la cifra crecía a 34.333 (2,1%), para duplicarse en 2008 con 68.786 personas, un 4,4% del personal.

Según una encuesta realizada en 2005 en las fuerzas armadas, "el estrés y el regreso del frente eran las razones más citadas para explicar el reciente aumento de peso", afirma el estudio.

Los militares estadounidenses acumulan signos de fatiga ya que participan desde hace varios años de las guerras de Irak y Afganistán.

Además del aumento de casos de sobrepeso, la tasa de suicidios del ejército de Tierra estadounidense alcanzó un nuevo récord en 2008, con 143 casos, frente a 115 en 2007.

El aumento de la obesidad en los militares estadounidenses refleja una tendencia nacional de Estados Unidos, donde un joven de cada cinco (de 18 a 34 años) padece sobrepeso.

Igual que para la población civil, la comida del tipo "fast food" y las distracciones "pasivas" como la televisión o los videojuegos son los responsables principales del aumento de la obesidad en las fuerzas armadas, subraya el estudio.

"El sobrepeso y la obesidad son preocupantes por estar asociados a una disminución de la eficacia operacional en las filas militares y a consecuencias nefastas en la salud" de las fuerzas armadas, agrega el informe.

Gordos, nefastos, patéticos ...

- Artistas gordos enlutados en aceite vegetal.
- Militares obesos aplastados por la boina, en la vida hay mucho dolor, paga el último en llegar.
- Políticos nefastos con la envidia a cuestas vagan impropios por las urnas repartiendo estulticia.
- Deportistas patéticos de músculo opulento pero perplejas ideas en torno a todo.
- Abogadas en los huesos de contar mentiras por salvar el pellejo de gente postiza.
- Periodistas bastardos de la infamia son conscientes de a cómo venden el poder.
- Obreros con ademanes de gobernantes y gente de buena panza en general.
- Médicos que suelen anestesiar en exceso porque el dedo no encuentra la vena.
- Peritos de estampa corrupta por culpa del dinero y el orden en su sencilla medida.
- Jornaleras sin agallas y la nuca gacha aplastados por el sol o solo por el hambre.
- Banqueras discretos y a media tarde firmando despidos con un coñac de más.
- Ejecutivos amigos de la sirvienta del vástagodel próximo fin de la coyuntura.

José Iván Suarez, Amigo de Diablos
Read More......

'Logros economicos' del Presidente Chávez son cuestionables




CASTO OCANDO
El Nuevo Herald

Los cientos de millones de dólares que ingresaron a las arcas de Venezuela en la última década gracias, a una bonanza petrolera sin precedentes, impulsaron un alto crecimiento económico y sirvieron de base a un programa de subsidios masivos del gobierno del presidente Hugo Chávez, pero podrían estar dejando al país en una situación económica igual o peor que la de 1999.

El gobierno de Chávez, que se autoproclama como el que más ha favorecido a los pobres, ha usado los enormes recursos públicos para desarrollar una vasta red de programas sociales, conocidos como misiones, hasta ahora su política económica más exitosa, según reconocen tanto partidarios como opositores.

Pero según el consenso de expertos y estudios, las políticas económicas chavistas pudieran haber causado más daño que beneficios a los venezolanos en general, y a los más pobres en particular. Además, en algunos casos han afectado importantes indicadores del nivel de vida de los venezolanos.

En contraste con los logros de las misiones sociales, según la propaganda oficial, los pobres venezolanos podrían estar en igual o peor situación que en 1998, el año que Chávez ganó su primera elección presidencial.

En repetidos informes y en campañas masivas dentro y fuera del país, el gobierno venezolano ha defendido los avances económicos de la llamada revolución bolivariana, afirmando que ha logrado reducir sustancialmente la pobreza gracias a los subsidios masivos y programas de servicios médicos, educación y vivienda.

Entre los logros que el gobierno exhibe está la misión Barrio Adentro, en la que participan decenas de miles de profesionales cubanos de la salud, las tiendas Mercal de alimentos subsidiados y programas como la misión Robinson, con la que el gobierno afirma que ha reducido significativamente el analfabetismo.

"En los últimos 9 años se han mejorado significativamente las variables del índice de desarrollo humano'', que incluyen aspectos como salud, educación e ingresos, precisó el documento Logros de la Revolución Bolivariana, difundido esta semana por el Ministerio de Información y Comunicación en su página de internet.

Los programas sociales impulsados por el gobierno desde la llegada de Chávez al poder "han ayudado a reducir la pobreza, aumentar el acceso a servicios sociales necesarios y distribuir mejor los recursos'', indicó un reciente informe oficial.

El informe asegura que en diez años ha disminuido el nivel de pobreza de 54 por ciento en el 2003 a 27.5 por ciento en el 2007; la tasa de desempleo ha descendido y ha aumentado el empleo formal y el salario mínimo, y los ingresos de los venezolanos han crecido notablemente, especialmente entre los más pobres.

"Estos avances se han producido a pesar de los esfuerzos concertados entre ciertos sectores de la oposición de lanzar al país a una crisis en los años 2002 y 2003'', indicó en otro documento Bernardo Alvarez, ex embajador de Venezuela.

Sin embargo, una perspectiva radicalmente distinta ha emergido en análisis y estudios realizados por expertos dentro y fuera del país.

"Ni las estadísticas oficiales ni los cálculos independientes muestran pruebas de que Chávez ha reorientado las prioridades del Estado para beneficiar a los pobres'', afirmó Francisco Rodríguez, economista de la Universidad Wesleyan en Connecticut.

"De hecho, el gobierno de Chávez no ha hecho más que los gobiernos venezolanos del pasado para combatir la pobreza y sus muy promocionados programas sociales han tenido un escaso efecto'', acotó Rodríguez, ex economista jefe de la Asamblea Nacional en Venezuela entre el 2000 y el 2004, en un controversial estudio publicado en la revista Foreign Affairs el año pasado.

Según Rodríguez, la mayoría de los indicadores de salud y desarrollo humano no han mostrado una mejoría significativa "más allá de lo que es normal en medio de un auge petrolero'' y precisó que, por el contrario, algunos de estos indicadores han mostrado un deterioro "preocupante''.

Entre estos indicadores, Rodríguez mencionó el aumento de la cantidad de recién nacidos malnutridos entre 1999 y el 2006, el aumento en la cantidad de familias sin acceso a servicios de agua potable y el aumento del coeficiente de desigualdad Gini entre 1998 y el 2006, que muestra una ampliación en la brecha de los ingresos entre ricos y pobres desde que Chávez llegó al poder.

Reconociendo los logros de la misión Barrio Adentro, que según el gobierno ha ayudado a salvar más de 120,000 vidas entre el 2003 y el 2008, Rodríguez apuntó que los avances de esta misión se han realizado en desmedro del sistema convencional de salud, "generando una crisis en muchos servicios de salud tradicionales como hospitalización y prevención de enfermedades endémicas''.

El economista afirmó que según cifras del Ministerio de Salud de Venezuela, sólo 28 por ciento de las camas en los hospitales públicos están operativas y que la cantidad de casos de enfermedades como la malaria y el dengue se han disparado de 100 por ciento desde 1999.

El estudio de Rodríguez generó respuestas en otros medios académicos estadounidenses.

Mark Weisbrot, economista del Centro de Investigación de Política Económica, con sede en Washington, afirmó que "la controversia en torno al progreso económico y social en el gobierno de Chávez es simplemente el resultado de desinformación, prejuicio político, una abrumadora confianza en las fuentes opositoras y un clima político y mediático de total hostilidad hacia el gobierno''.

"El crédito que podría dársele al gobierno de Chávez es haber enfatizado y concientizado sobre la importancia del gasto social'', opinó el economista Pedro Palma, académico del Instituto de Estudios Superiores de Administración, con sede en Caracas.

"En el futuro, los próximos gobiernos tendrán que ver este gasto como algo más importante de lo que se consideraba en el pasado'', acotó Palma.

Sin embargo, este énfasis "no significa que ese gasto social ha sido eficiente o que el resultado haya sido óptimo'', indicó el economista.

Palma aseguró que hasta ahora lo más negativo de las políticas económicas del gobierno es "el ataque frontal al aparato productivo''.

"Gracias al ataque persistente de Chávez, con las amenazas a la industria manufacturera, poco propicia a la inversión privada, la política de confiscación de tierras, ha hecho que hoy no tengamos un aparato productivo capaz de reaccionar a la caída de las importaciones por los bajos precios del petróleo'', precisó Palma, que es además asesor de la firma de análisis económico Metroeconómica, de Caracas.

Según el economista José Guerra, académico de la Universidad Central de Venezuela (UCV), el número de empresas manufactureras pasó de 14,500 en 1998 a unas 8,000 a fines del año pasado.

"El peor error económico del gobierno es haber creído que la propiedad estatal puede sustituir a la propiedad privada como fuente de generación de riqueza'', indicó Guerra, que fue economista jefe del Banco Central de Venezuela.

Guerra también llamó la atención sobre el hecho de que las políticas económicas del gobierno, incapaces de contener la inflación, terminan afectando a los más pobres, que ven su capacidad de compra reducida por la inflación.

Durante diez años, dos de los más importantes ejes de la industria pesada venezolana, la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y el conglomerado minero Corporación Venezolana de Guayana (CVG), han sufrido importantes mermas en su capacidad productiva, indicó un informe de la firma de análisis Veneconomía.

Pdvsa, en otros tiempos la primera empresa petrolera de América Latina y uno de los conglomerados energéticos más importantes del mundo, "es ahora una compañía ineficiente y corrupta que produce menos de la mitad de los 5 millones de barriles diarios que era su meta para el 2006'', indicó el informe de Veneconomía.

La situación es tan seria, aseguró el informe, que "hoy Venezuela importa gasolina porque no produce suficiente para satisfacer la demanda interna''.

En cuanto a la CVG, un proyecto concebido hace 70 años con la meta de convertirse en el futuro corazón industrial de Venezuela, "está hundido''.

El economista Orlando Ochoa dijo que varias decisiones económicas erróneas empujaron al gobierno a la actual crisis económica, que enfrentará su peor fase en el 2009.

Entre estas decisiones, Ochoa citó la decisión de expulsar a más de 18,000 profesionales y técnicos de Pdvsa después del paro petrolero del 2003 y orientar la política económica en función de maximizar la renta petrolera, "lo que ha aumentado a los extremos más altos en 100 años de historia la dependencia petrolera y la vulnerabilidad fiscal''.

Además, el establecimiento del control de cambio de divisas, el desvío a un presupuesto paralelo los recursos del Banco Central de Venezuela y la ayuda financiera a países como Bolivia, Ecuador y Nicaragua, han afectado la economía venezolana.

"Esta secuencia de errores comienza a mostrar sus efectos en el 2009 con la falta de ahorros fiscales oportunos para compensar la caída de los ingresos petroleros, y la presión inflacionaria, que llevará la inflación por encima del 40 por ciento y hará aumentar la pobreza, que con tanto esfuerzo trató de reducir con los programas sociales'', puntualizó Ochoa.
.
Read More......

La violación

En la concepción de Hugo Chávez, "la revolución" está por encima de la Constitución. Así lo explica el académico Fernando Mires en este artículo, que le fue encargado por la revista digital Analítica Premium

Por: Fernando Mires

Ya los más destacados constitucionalistas venezolanos se han referido a ese tema desde el punto de vista jurídico, de tal modo que es muy poco lo que yo -desde una perspectiva tan lejana- podría agregar.

La opinión casi unánime es que en consideración de que el tema de la prolongación del mandato presidencial fue definitivamente zanjado a través del triunfo del NO en el referéndum del 2 de diciembre del 2007 y considerando que la Constitución estipula con extrema claridad que una iniciativa de reforma constitucional que no sea aprobada no podrá presentarse de nuevo en un mismo período constitucional a la Asamblea Nacional, la enmienda constitucional es, desde el punto de vista jurídico, inconstitucional.

El solo llamado a votar por la enmienda, implica una violación constitucional. No es demasiado lo que se puede argumentar sobre ese punto. Está todo dicho.

En cualquier país del mundo en donde rija el principio de la separación de poderes ese referéndum que tendrá lugar el 15 de febrero del 2009 habría sido una absoluta imposibilidad.

No obstante, el hecho de que en Venezuela no rija la división de los poderes reiteradamente probado por las decisiones del TSJ (ver caso de las habilitaciones, entre muchos)- obliga a dejar de lado la discusión jurídica y remitirse exclusivamente a la discusión política acerca del tema.

Los seguidores incondicionales del gobierno así lo han decidido. Ni siquiera se toman la molestia de argumentar legalmente. En el mejor de los casos, recurren a triquiñuelas de leguleyos. Se trata, en fin, de un referéndum violado por sus propias argucias. La propia pregunta del referéndum es un desacato a las normas más elementales del derecho público.

Preguntar a los votantes si van a votar en contra o a favor de la ampliación de los derechos del pueblo, esto es, preguntar al pueblo si está en contra o a favor de sí mismo, no sólo es un truco ilegal: es una infamia. Si hay algo peor que la enmienda, es la pregunta por la enmienda.

El mismo hecho de reemplazar el argumento jurídico por el truco leguleyo demuestra que el gobierno está decidido a subordinar la Constitución al poder político; y no el poder político a la Constitución. Ese propósito implica por definición una violación constitucional.

La oposición venezolana carece de protección jurídica, carece de protección militar y policial, carece de protección parlamentaria, carece de protección institucional.

Debe ser, junto con la rusa y la bielorrusa, una de las oposiciones más inermes del mundo. Llega a dar lástima. Sólo le queda, como último recurso, la protección política, lo que significaría a sabiendas de la inconstitucionalidad de la enmienda- intentar alcanzar los votos de la mayoría en una lucha extremadamente desigual y frente a un gobierno que desata mecanismos altamente represivos y que, además, controla gran parte de los medios de propaganda, financiados con el dinero de todos los venezolanos.

En esas condiciones de radical desigualdad, si el gobierno no llega a obtener una mayoría abrumadora, habrá perdido políticamente la elección, aunque afirme que nominalmente ha ganado. Un triunfo estrecho del SÍ en contra del NO, dejará todas las cartas abiertas para el futuro inmediato. La lógica matemática no siempre es idéntica a la lógica política. Esto hay que decirlo desde un comienzo, por si alguien lo ha olvidado.

Con un estrecho triunfo, el gobierno no habrá ganado en legalidad, puesto que él mismo la ha violado, y tampoco habrá obtenido más legitimidad. Ahora, si el gobierno, en las condiciones por él mismo impuestas, llegara a perder, lo que es muy difícil, habrá perdido tanto la legalidad como la legitimidad a la vez.

Eso, por lo demás, lo sabe muy bien el gobierno. Por eso ha prohibido perder. Pero ese es un tema que deberá ser discutido a partir del 16 de febrero, suponiendo que todavía sea posible discutir.

El argumento leguleyo del oficialismo que afirma que la enmienda no sustenta la reelección indefinida sino que "amplía los derechos del pueblo" –de donde se supone el absurdo de que los miembros del pueblo son sólo los que gobiernan– para ser reelegido a través de nuevas elecciones, es para decir lo menos, falaz. Si el mandatario venezolano fuera un mandatario cualquiera, esa tesis podría ser quizás tema de una seria controversia.

Pero quien conoce el proyecto político-militar que representa Chávez y el chavismo, se da cuenta de inmediato de que el objetivo de la enmienda no es sólo la reelección indefinida sino, hablando desde una perspectiva puramente pre-política (que es al fin la que ha impuesto el propio gobierno), forma parte de una estrategia de acumulación de poder.

O lo que es peor: la propia Constitución ha sido convertida en táctica de una estrategia política que trasciende a la Constitución.

Nadie impedirá al fin, que si obtiene un triunfo resonante, el gobierno afirme que el pueblo "ya decidió" el 15 de febrero; y ahí se quede, hasta que la muerte nos separe, amén.

2.
El gobierno venezolano no sólo ha violado su propia Constitución; ha cometido, además, un desacato de similar o de peor calibre: ha usurpado la soberanía popular. Me explico: Todas las Constituciones del mundo tienen como fundamento una idea: esa es la idea de que la soberanía reside en el pueblo. Esa idea proviene de los inicios de los tiempos modernos y es la misma que dio origen a las revoluciones más decisivas de nuestra época, que fueron la norteamericana y la francesa.

Esa idea tiene, no podía ser de otra manera, un origen teológico, y dice así: "Dios, que es el único poder, delega su poder a los pueblos para que elijan a sus soberanos. Por lo tanto, el verdadero soberano es el pueblo".

Así se explica, para poner un ejemplo, que según el genio de Lope de Vega- cuando el pueblo de Fuenteovejuna en rebelión al ser preguntado: "¿Quién lo mató?", respondiera de forma unánime: "Fuenteovejuna"; o sea: el pueblo soberano negaba según la pluma política de Lope de Vega la soberanía usurpada.

Recordando a Fuenteovejuna entendí por qué los alemanes del Este, cuando escuchaban a los dictadores comunistas hablar en nombre del pueblo, salieron un día a la calle y gritaron: "Nosotros, nosotros somos el pueblo", frase multitudinaria que derrumbó muros; tanto de cemento como mentales.

--- La revolución que alguna vez fue una palabra para designar a levantamientos populares, ha terminado por transformarse en la religión de las dictaduras

Eso es lo que debería haber gritado la oposición venezolana, cuando su Presidente, con increíble seguridad dijo que la enmienda había sido pedida por "el pueblo". Cuán inerme ha de estar la oposición de Venezuela al verse obligada a aceptar una extorsión en nombre de un pueblo del cual la oposición es, por lo menos, la mitad.

¿Cuándo el pueblo pidió a gritos una enmienda? ¿Dónde estaba el gran movimiento popular que gritaba en las calles: "enmienda, enmienda queremos, enmienda, enmienda nada más"? En ninguna otra parte que no hubiera sido en el cerebro de quien cree que es el pueblo.

El pueblo venezolano, el verdadero, venía saliendo de disputadas elecciones regionales; estaba políticamente agotado. Tanto chavistas como no chavistas se disponían a pasar la Navidad en paz; cada uno con los suyos. Mas, de pronto se enteraron de que el "pueblo", es decir, todos, no podían seguir viviendo más sin una enmienda. Y allá fueron. Los chavistas sumisos a defender una enmienda que no entendían. Los antichavistas: a luchar contra esa enmienda.

El pueblo fue enviado a luchar por un hombre que imaginaba ser el pueblo; y el pueblo obedeció. Militares y civiles; malos y buenos, progresistas, reaccionarios, revolucionarios y contrarrevolucionarios, negros y blancos, todos mezclados entre sí, comenzaron a golpearse en las calles en nombre de un pueblo sin saber que ellos eran el pueblo y no quien les hablaba en nombre del pueblo. Si no fuese tan trágico sería comedia.

El pueblo en su soberanía, había sido usurpado por quien puede ser, bajo ciertas condiciones, un delegado del pueblo en el poder.

Nunca el pueblo. El Presidente ha violado así no sólo la letra de la Constitución. Ha violado además el principio de la soberanía popular, fuente de toda Constitución. Y todo ¿para qué? La respuesta oficialista es lacerante: para la revolución.

3.
Inmediatamente después que "el pueblo", es decir el Presidente, habló, el pueblo, el verdadero, se enteró de que la revolución había entrado a una nueva fase de profundización. ¿Y cuáles habían sido las otras fases? ¿Dónde está escrito el plan de la revolución? Al menos los sistemas totalitarios del reciente pasado elaboraban planes quinquenales que por cierto siempre fracasaban, pero eran planes, y como tales, eran dados a conocer públicamente, aunque nadie los leyera.

El pueblo venezolano, en cambio, se entera de que hay una nueva fase que requiere enmiendas constitucionales después que la enmienda ha sido dada a conocer.

De modo que no es el plan el que da a conocer la enmienda sino que la enmienda da a conocer al plan.

Esa es otra violación: y es la violación del elemental sentido común.

"En nombre de la revolución todo está permitido". Ese ha sido el lema de todos quienes han sido o imaginan ser revolucionarios. La revolución, en el marco de esa lógica, deja de ser un acontecimiento real y se transforma en una entidad dotada de vida propia cuya razón interna es dada a conocer como si fuese una revelación religiosa por quienes hablan en nombre de ella. A quien alguna vez quiera justificarlo todo (robar, mentir, violar, matar) sólo le basta decir, como los de las FARC, que lo hace en nombre de una revolución. Aunque esa revolución nunca haya existido, como es el caso notorio de Venezuela.

La revolución es un acontecimiento. Una revolución no dura más que lo que dura el acontecimiento, que puede ser el derrocamiento de un tirano, la caída de un régimen o una transformación profunda en las ciencias o en las conciencias. Si una revolución dura más allá del acontecimiento, ya no es una revolución; es otra cosa.

Porque una revolución es un acontecimiento que al ser extraordinario es excepcional. Nadie, ni los individuos ni los pueblos pueden vivir en un estado de excepción permanente. Los dictadores, en cambio, buscan extender su mandato hacia el infinito, amparados en la idea de la revolución. Así se explica por qué casi todos los dictadores se han declarado revolucionarios.

Pinochet, por ejemplo, imaginaba que él debía permanecer en el gobierno hasta el fin de sus días para realizar la que él llamaba "revolución restauradora". Eso no sólo lo imaginó sino que, además, lo hizo Castro. Pues, en la lógica de cada dictador, no es la duración de la revolución lo que determina su mandato sino la duración de su mandato lo que determina la duración de la revolución.

Así, la revolución, que alguna vez fue una palabra que sirvió para designar a levantamientos populares, ha terminado por transformarse en la religión de las dictaduras. Y como toda religión, la religión revolucionaria no reconoce ningún principio, ninguna moral, ninguna ley, nada que no sea aquello que proviene de los mandamientos de la revolución. Así se explica por qué siempre los dictadores revolucionarios han entrado en conflicto con las religiones. Los dictadores las consideran, en efecto, como rivales que les disputan el principio de la eternidad del cual ellos creen ser sus depositarios absolutos.

Los ataques terroristas en contra de la Nunciatura Apostólica, la profanación de la Sinagoga y los desacatos teológicos en los que incurre el Presidente en sus discursos (¡Cristo era socialista!) no son hechos casuales, sino equivalentes a todos aquellos que siendo apenas ídolos de barro quieren ser adorados como dioses. Así se explica también por qué para ellos la razón constitucional no vale nada frente a la razón revolucionaria. Y si es necesario cometer fraudes en nombre de la revolución, el fraude será también santificado.

Saddam Hussein, siguiendo el ejemplo de las dictaduras comunistas europeas, ganó las elecciones nacionales con el 99% de los votos. Castro es más modesto; ganó "apenas" con el 95%. En un nivel menor, el fraude electoral cometido en Nicaragua del cual han dado testimonio visual personas de tan alta credibilidad como los escritores Gioconda Belli y Sergio Ramírez fue realizado en nombre de la revolución. Yo pienso que, efectivamente, Ortega sabía del fraude, el que hizo cometer, no porque fuera un fraude, sino como una medida para salvar a la santa revolución de una mayoría "engañada" por el "imperio". ¿Qué sucederá en Venezuela? No sé.

Como una dictadura no quiere jamás terminar, la revolución que la sustenta no debe tampoco terminar. De ahí que los dictadores inventan una y otra y otra fase de la revolución para que ésta no termine jamás. De este modo la revolución se convierte en un abismo en el que siempre hay que profundizar. "Quien hace revoluciones a medias, cava su propia tumba", dijo Robespierre en el drama de Georg Büchner (La Muerte de Dantón).

Efectivamente: para no cavar su propia tumba, Robespierre, como después Stalin, necesitaba que la revolución siempre se encontrara a medias para seguir profundizándola (enmendándola) hasta el infinito. La revolución se convierte así en una necesidad biológica del dictador: en una cuestión de vida o muerte. "Patria o muerte" no sólo es, por lo tanto, una consigna fatídica sino, además, es el salvavidas que arrojan los dictadores desesperados al océano de la historia.

Mas, llegará el momento en que la revolución, convertida en diosa, devorará a sus propios hijos; que fue ése el destino de Robespierre, Danton, Trotzky, Bujarin, Cienfuegos, Guevara, y cientos, cientos más. "Nosotros no hemos hecho la revolución; la revolución nos ha hecho a nosotros" dijo Dantón en el drama de Büchner, para agregar, poco antes de ser guillotinado: "La revolución es como la hija de Pellas; ella despedaza a los seres humanos para rejuvenecerse a sí misma".

No la Constitución sino que la revolución es, para los dictadores revolucionarios, la fuente de todo derecho. Así como la ley religiosa o Scharia se encuentra en algunos países islámicos sobre la Constitución civil, la ley revolucionaria (decreto) se encuentra bajo determinadas dictaduras por sobre la Constitución.

Pero a diferencia de la ley religiosa que yace en las líneas de un libro supuestamente sagrado, la ley de la revolución está determinada por las ocurrencias y necesidades del dictador. Es por eso que bajo las dictaduras, las Constituciones son enmendadas y remendadas sin cesar, hasta que definitivamente caben en el cuerpo del dictador. No ocurre así en los países democráticos donde nadie, pero absolutamente nadie, se encuentra por sobre la Constitución.

No hay nada más difícil que introducir una enmienda en alguna Constitución de algún país democrático. Que en diferentes países europeos, y sobre todo en los EEUU se encuentren en la letra constitucional verdaderos anacronismos, no lleva a nadie a desear cambiarlos porque "así lo quisieron los padres de la Constitución". De tal modo que suele suceder que, cuando algún mandatario falta a la Constitución, debe pagarlo muy caro. Todavía flotan en el tiempo los recuerdos de los casos de Watergate de un Nixon, o los deslices eróticos de un Clinton.

Es que la Constitución no es un montón de leyes. Es un conjunto orgánico. Si tú introduces una enmienda, no sólo cambias una ley, sino que alteras todo el conjunto.

Con mayor razón todavía, si esa ley toca un principio tan central como es el de la alternabilidad del poder. Ese es el motivo que explica por qué las Constituciones deben permanecer, en lo posible, intocadas a través del tiempo.

Ellas están por sobre todos y debajo de nadie. La Constitución, el mismo término lo dice, es el modo como una nación se constituye a sí misma. Más aún: como afirmaba Montesquieu: en las Constituciones se encuentra reflejado el espíritu de las leyes. Entiéndase bien: no la letra: el espíritu de las leyes. Es decir: las leyes tienen espíritu.

-----Como una dictadura no quiere jamás terminar, la revolución que la sustenta no debe tampoco terminar. De ahí que los dictadores inventen una y otra y otra fase de la revolución para que ésta no termine jamás

El espíritu de una ley se encuentra según Montesquieu (Las Costumbres y las Leyes) en la propia historia de los pueblos, historia de donde vienen las costumbres que configuran ese "derecho antes del derecho" que no puede obviar ninguna Constitución. Detrás de cada ley hay muchas vidas; y a veces son vidas que sangran con dolor. Esa, y no otra razón, es la que debe llevarnos a respetar la Constitución; y no sólo la nuestra, sino la de todos los países del mundo.

En ella vivimos todos y nuestros antepasados también.

La Constitución somos nosotros mismos constituidos como ciudadanos en la Ley. Esa también es la razón que llevó a Kant a sostener en su Crítica de la Razón Prác- tica su tan conocida máxima relativa a que hay que actuar de tal modo "que las máximas de tu voluntad puedan valer al mismo tiempo como principios de una legislación general". Quiere decir: si no conoces la letra de la Ley, o si no hay Ley, actúa según su espíritu.

Ese espíritu no sólo está en la Constitución: es la Constitución.

Recuerdo al llegar a este punto un artículo de un amigo venezolano.

Quizás sin haber leído a Kant, escribió:
"Yo voté en contra de esa Constitución pero hoy la defiendo. Sigo pensando que es una Constitución de mierda. Pero es Mí Constitución".
Al fin sólo queda el voto, y con el voto una esperanza. Ojalá, dirán muchos -en ese momento tan íntimo y tan público que es el votar-, que ésa, la última esperanza, no sea objeto de otra violación.

Read More......

Cristina de Néstor Kirchner comparó a Obama con Perón

Cristina Fernandez de Néstor Kirchner se atrevió a comparar a Barack Obama con Juan Perón.

“Cuando el Presidente de los Estados Unidos habla de que tiene que haber sindicatos grandes y prósperos me recuerda mucho al pensamiento del fundador del peronismo”, diko la K.

Lean lo que dice el Embajador argentino en EEUU:

“Obama y Cristina tienen la misma filosofía política”
.
Read More......