Tómese un tiempo para no perder el tiempo

Gestionar mi tiempo ¿me permite ser más eficaz? Por supuesto que sí. Y me permite ser feliz. Siempre supone disponer libremente de tu vida. Pero no estamos educados para ello. Y podemos cambiar. La primera cuestión es desaprender todo lo aprendido negativamente, sobre todo en cuanto a la autoestima personal.
Hay que descubrir que el tiempo no es ni gratuito ni inagotable. ¿La solución? Priorizar. Dedicarnos al 15% de cosas importantes que nos van a dar el 65% de los resultados. Y olvidar el resto.
Perdemos mucho tiempo haciendo cosas poco importantes. Las interrupciones son el cáncer del tiempo. Todo nos cuesta, de media, cuatro veces más. En parte, porque el 85% de nosotros no sabemos decir que no: por falta de asertividad. La ley de Parkinson nos avisa de que toda tarea se dilata hasta ocupar todo el tiempo disponible.
Hemos mitificado la acción; pero sin reflexión previa, nada es bueno.
¿Para qué queremos el tiempo? Hay que atender más o menos a siete aspectos: la profesión, que se lleva mucho tiempo, quizá demasiado. La pareja, a veces descuidada. La familia, ¿recibe la atención debida? ¿La salud. La economía. El desarrollo personal. Los amigos, el ocio?
¿Qué normas debemos seguir?:
- Decida adónde quiere ir.
- Prepare sus actividades para llegar allí.
- Asigne a cada una sólo el tiempo justo.
- Comience por lo más importante.
- Céntrese en un solo asunto.
- Acabe lo que comience.
- Tómese tiempo para sí: desarróllese, disfrute, viva.
Cuando termine su vida, ¿qué querría haber dejado hecho, resuelto? Empiece ahora. Y prepárese para hacerlo.
J.M. ACOSTA, doctor ingeniero industrial y autor de varios libros sobre gestión del tiempo.
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